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domingo, 30 de junio de 2013

Antonio Canova




Antonio Canova (Possagno, 1 de noviembre de 1757 - Venecia, 13 de octubre de 1822) fue un escultor y pintor italiano del Neoclasicismo. Su estilo estuvo inspirado, en gran medida en el arte de la Antigua Grecia y sus obras fueron comparadas por sus contemporáneos con la mejor producción de la antigüedad, fue considerado el mejor escultor europeo después de Bernini. No tuvo discípulos directos, pero influyó en la escultura de toda Europa sobre su generación manteniéndose como una referencia durante todo el siglo XIX, especialmente entre los escultores de la comunidad académica. Con el auge de la estética del arte moderno cayó en el olvido, pero su posición se reanudó a partir de mediados del siglo XX. Considerado por sus contemporáneos tanto como un modelo de excelencia artística como de conducta personal, desenvolvió importantes actividades en beneficio y apoyo de los artistas jóvenes. Fue director de la Academia de San Lucas de Roma e inspector general de Antigüedades y de Bellas Artes  de los Estados pontificios y recibió varios premios. 

Antonio Canova nació en Possagno, un pueblo de la República de Venecia, situado en medio de las colinas de Asolo, donde se forman las últimas ondulaciones de los Alpes y que desaparecen en la llanura de Treviso. Su juventud la pasó en talleres de arte, mostrando predicción por la escultura. Con nueve años fue capaz de realizar dos pequeños altar-relicarios de mármol que todavía existen, y desde entones su abuelo le encargaba diferentes trabajos. El abuelo estaba patrocinado por la acaudalada familia Falier de Venecia, a la vista de las aptitudes del joven el senador Giovanni Falier se convirtió en su protector constante, a través de él, con trece años, fue puesto bajo la dirección de Giuseppe Bernardi, uno de los más notables escultores del Véneto. Sus estudios fueron complementados por el acceso que tenía a importantes colecciones de las esculturas antiguas, como las mantenidas por la Academia de Venecia y el coleccionista Filippo Farsetti, que le fue útil para establecer nuevos contactos con clientes adinerados. Pronto sus obras fueron elogiadas por su virtuosismo precoz, capacitándolo para recibir sus primeros encargos, entre ellos dos cestos de frutas de mármol para el propio Farsetti. La copia que hizo en terracota de los famosos Luchadores (1772) de la Galería de los Uffizi, le valió el segundo lugar en la Academia. 

Su protector le confió la ejecución de los grandes estatuas a tamaño natural, se trata de Orfeo y Euridice. Fueron expuestas en la Plaza de San Marcos y admirada por un miembro de la importante familia Grimaldi que le encargó una copia, la cual se encuentra en el Museo del Hermitage en San Petersburgo. En los años posteriores a su estancia en Venecia esculpió numerosos trabajos, entre ellos un Apolo que donó a la Academia al ser elegido como miembro de esta institución, también destaca el grupo que representa a Dédalo e Ícaro. 

A finales de 1779 se trasladó a Roma, visitando Bolonia y Florencia, con el fin de conseguir un perfeccionamiento de su arte. Roma era entonces el centro cultural más importante en Europa y un objetivo obligatorio para cualquier artista que aspirase a la fama. La ciudad era un enorme museo, llena de monumentos antiguos y grandes colecciones en un momento donde estaba en pleno apogeo la formación del neoclasicismo y donde existían copias auténticas para estudiar de primera mano la gran producción artística del pasado clásico. 




Antes de su partida, sus amigos le consiguieron una pensión de 300 ducados, que se mantendría durante tres años. También obtuvo cartas de presentación para el embajador de Venecia en Roma, el Cavalier Giorlamo Zulian, un ilustrado en las artes, que lo recibió con gran hospitalidad cuando el artista llegó a la ciudad eterna alrededor de 1779, promoviendo la primera exposición pública de trabajos del artista en su propia casa (se trataba de una copia de Dédalo e Ícaro) que había mandado traer desde Venecia y que despertó la admiración de todos aquellos que la vieron. 

En Roma Cánova pudo profundizar en el estudio de las más importantes obras de la antigüedad, completando su educación literaria, mejoró su fluidez en francés y pudo ponerse en competencia con los mejores maestros de la época. El resultado fue más allá de sus propias expectativas. Su primera obra producida en Roma fue Teseo y el Minotauro (1781) que fue recibida con gran entusiasmo. A continuación, una pequeña talla de Apolo coronándose a sí mismo (1781/82) y una estatua de Psique (1793).

Su siguiente encargo, realizado a través de Volpato, fue un monumento funerario destinado a la Basílica de San Pedro para el papa Clemente XIV, aunque antes de aceptarlo decidió pedir permiso al Senado de Venecia, en consideración por la pensión que le habían concedido. Cerró su taller en Venecia y abrió uno nuevo en Roma. Además de realizar grandes encargos, también realizó algunos proyectos menores, como bajorrelieves en terracota y una estatua de Psiquis. Más de cinco años los pasó en la preparación de un cenatofio para el papa Clemente XIII, entregado en 1793, trabajo que le proporcionó aun más fama. 

En los años siguientes Canova se aplicó con enorme esfuerzo a la producción de nuevos trabajos, incluidos varios grupos de Eros y Psique, que le sirvió para recibir una invitación para establecerse en la corte rusa, aunque rehusó alegando su estrecha relación con Italia. Otras obras fueron Venus y Adonis, el grupo representando a Hércules y Lichas, una estatua de Hebe y una primera versión de Magdalena penitente. Al sentirse cansado después de tantos años de actividad sin interrupciones y en vista de la ocupación francesa de Roma de 1798, se retiró a su ciudad natal, donde se dedicó a la pintura y después realizó un viaje de placer por Alemania. 

A su regreso de Roma en 1800, realizó en pocos meses una de sus composiciones más aclamadas, el Perseo con la cabeza de Medusa (1800/01), inspirado en el Apolo de Belvedere. En 1802 fue invitado por Napoleón Bonaparte a París para retratarlo a él y a su familia. También se reunió con el pintor Jacques-Louis David, el más importante de los pintores neoclásicos franceses. 





El 10 de agosto de 1802 el papa Pío VII nombró al artista Inspector General de Antigüedades y Bellas Artes del Vaticano, cargo que ocupó hasta su muerte. Además de ser un reconocimiento a su obra escultórica, el nombramiento implicaba que también se lo consideraba un experto en la capacidad de juzgar la calidad de las obras de arte y con un interés en la preservación de las colecciones papales. Entre las atribuciones del cargo estaba la responsabilidad para la emisión de autorizaciones de permisos para excavaciones arqueológicas y supervisar los trabajos de restauración, compra y exportación de antigüedades, así como la instalación y organización de nuevos museos en los Estados Pontificios.En 1810 fue nombrado presidente de la Academia de San Lucas, la institución artística más importante de Italia en su época que se mantuvo como un bastión de estabilidad en el ámbito de la cultura romana a lo largo del turbulento período de la ocupación francesa. Su misión administrativa concluyó con la tarea de rescate, en 1815, del expolio artístico arrebatado de Italia por el emperador francés (Napoleón Bonaparte), y su celo y esfuerzo para resolver el difícil trabajo de acomodar los intereses divergentes internacionales y recuperar diversos tesoros para su país, incluyendo obras de Rafael Sanzio, el Apolo de Belvedere, el Grupo de Laocoonte y la Venus de Médici. 

En el otoño de ese mismo año pudo realizar finalmente el viaje a Londres, donde fue recibido con gran consideración. Su viaje tenía dos propósitos principales: agradecer la ayuda que el gobierno británico le había dado en la recuperación del expolio italiano confiscado y conocer los mármoles de Elgin, un gran grupo de piezas provenientes del Partenón de Atenas, realizados por Fidias y sus ayudantes, conocimiento que para él fue una revelación  y que contribuyó para confirmar su impresión de que el arte griego era superior en calidad de ejecución y por su imitación de la naturaleza. 

Comenzo a realizar el proyecto de otra estatua monumental que mostrara la representación de la Religión. Su idea de instalarla en Roma acabó frustrada. Finalmente fue ejecutada en mármol en un tamaño menor y llevada a Londres. Canova decidió construir un templo en su ciudad natal, donde llevaría la figura original junto con otras piezas de su autoría y donde con el tiempo deberían reposar sus cenizas. En 1819 se colocó la primera piedra, cada otoño volvía para supervisar el progreso de la obra y dar órdenes a los constructores, animándolos con una recompensa financiera y medallas. Sin embargo, la empresa resultó demasiado costosa y el artista tuvo que volver a trabajar a todo rendimiento, a pesar de su edad y sus dolencias. De esta etapa son algunas de sus más significativas piezas, como el conjunto de Marte y Venus para la corona inglesa, la estatua colosal de Pío VI, el modelo de una Pieta y otra versión de la Magdalena Penitente. 

En mayo de 1822 visitó Nápoles para supervisar la construcción del modelo para su estatua ecuestre del rey Fernando I de las dos Sicilias. El trayecto del viaje afectó su delicado estado de salud, aunque una vez en Roma se recuperó en parte, aunque en su visita anual a Possagno su estado de salud volvió a empeorar. Fue trasladado a Venecia donde falleció lúcido y serenamente. Su funeral, celebrado el 25 de octubre de 1822 fue realizado con los más altos honores, entre la conmoción de toda la ciudad y los académicos rivalizaron para llevar su ataúd. Su muerte provocó luto en toda Italia y a los homenajes fúnebres ordenados por el papa en Roma asistieron representantes de varias casas reales de Europa. Al año siguiente comenzó a ser erigido un cenotafio de un diseño que había sido creado por el propio artista en 1792, originariamente como homenaje a Tiziano, pero que no se llegó a realizar. El monumento donde fue trasladada la urna conteniendo su corazón  se puede visitar en la Basílica de Santa María dei Frari en Venecia. 











sábado, 2 de febrero de 2013

Auguste Rodin

El Pensador


François Auguste-René Rodin (París, 12 de noviembre de 1840 - 17 de noviembre de 1917) fue un escultor francés contemporáneo de la corriente impresionista. Enmarcado en el academicismo más absoluto  de la escuela escultórica neoclásica, no solo fue el escultor que dio fin a más de dos siglos de búsqueda de la mimesis en las artes  tridimensionales, sino que además dio un nuevo rumbo a la concepción del monumento y la escultura pública. 

Se educó en la Escuela de Artes Decorativas de París, en un ámbito no solo ajena a las bellas artes , sino además menospreciado por éstas. Rodin dedicó gran parte de su juventud a adquirir conocimientos sobre anatomía, que en más de una oportunidad le valieron la envidia y el descontento de los escultores reconocidos por la Academia de Bellas Artes de París. Célebre fue el escándalo en torno de su escultura La edad de bronce (1875), de la cual se dijo que, debido a su perfección,  los moldes habían sido sacados directamente del cuerpo del modelo y no de una arcilla hecha por el artista: tal acusación era deshonrosa para cualquier escultor y Rodin, contando con la ayuda de amistades influyentes, como el pintor y escultor impresionista Edgar Degas, logró salir de la disputa no solo victorioso, sino además con una fama que lo puso inmediatamente entre los artistas más importantes de París. 

Con posterioridad su escultura se dividió en dos líneas distintas: la primera que denominó alimentaria, era la escultura decorativa de la cual vivía y alimentaba a sí mismo y a sus amantes, entre las cuales se encontraba su amiga y ayudante la escultora Camille Claudel, la segunda, transgresora, popularmente conocida como su obra pura y trascendente en la historia del arte occidental.

Pertenecientes a esta última línea de trabajo se encuentran sus monumentos y encargos más importantes, tales como Los burgueses de Calais (1884) y el célebre Monumento a Balzac (1897), famoso debido a la revolución de la escultura en el espacio público generada por su elaboración. Para Rodin el artista no debía ser un esclavo del modelo, al contrario: era el artista el que escogía, con su propio ojo y sensibilidad, el objeto a representar, y por medio de su imaginación era capaz de modificarlo, para crear así una imagen totalmente nueva a los ojos del mundo. Rodin había estudiado la anatomía, no para ser dominado por ella, sino para usar el cuerpo humano como una herramienta de expresión de la psicología y los sentimientos humanos. 




Estas ideas las plasmó en su obra más importante, Las puertas del infierno (1880 - 1917), para la que en un comienzo fueron pensadas las figuras de El Pensador, El Beso y Dánae. Estas puertas, originariamente hechas para un supuesto museo de artes decorativas de París, que nunca fue creado, tiene como tema El Infierno del poeta Dante Alighieri, y en ella Rodin ubicó algunos pasajes de este libro usando como narración los cuerpos de los personajes involucrados. La figura central, El Pensador, es un retrato de Dante, el cual se ve afectado por lo que está viendo e influenciado por las fuerzas divinas que anuncian las desgracia sobre su cabeza (Tres sombras o, como también se lo conoce, Retrato triple de Adán). Los historiadores del arte también coinciden en esta escultura a la propia figura de Rodin: un hombre que se aterra frente al mundo que le toca vivir, en el que la tecnolog{ia da paso al cine, y está en el centro, donde debe elegir enmarcarse dentro de la tradición o revolucionar las artes escultóricas. 

Durante años trabajó para otros escultores como Albert-Ernest Carrier Belleuse, en cuyo taller realizaba todo tipo de objetos de decoración para la aristocracia francesa.  Permaneció allí hasta 1862. De estos años fueron las piezas La joven con sombrero de flores y Joven con sombrero de flores (1865). 

En 1870 estalla la Guerra franco-prusiana y Rodin fue llamado para ingresar a la Guardia Nacional, pero fue declarado no apto debido a su miopía. Se marchó a Bruselas con Carrier Belleuse, aunque fue expulsado del taller. 

Rose Beuret, su compañera de vida se traslada para vivir con él, y para hacer frente a las necesidades económicas fundó una sociedad junto a Antoine van Ashbough, otro expulsado del taller de Carrier Belleuse. De esta etapa fueron dos Alegorías de las Provincias para el Palacio Real, Alegorías de las Artes y las Ciencias para el Palacio de la Academia, una Cabeza de Beethoven para el Patio del Conservatorio Real de Música y tres figuras del Monumento al burgomaestre J. F. Loos, todas ellas en Bruselas. 

Desde 1870 colaboró en la realización de una escultura arquitectónica para la Bolsa de Bruselas. En 1875 viajó a Italia, donde se sintió atraido por el tratamiento del movimiento y la acción muscular en las obras de los grandes maestros renacentistas Miguel Ángel y Donatello. 


Los burgueses de Calais

 

En 1875 se levantó un gran escándalo en torno a su escultura La Edad de Bronce. Se dijo que debido a su perfección, los moldes debían haber sido sacados directamente del cuerpo del modelo (moldes del modelo vivo) y moldeados en arcilla por el artista, acusación deshonrosa en aquella época. Logró salir airoso contando con amistades influyentes, como Edgar Degas. 

En el Salón de 1880 presentó la versión de metal de La Edad de Bronce y un yeso de San Juan Bautista. Finalmente, La Edad de Bronce fue adquirida por el Estado, quien le encargó una escultura para la fachada del nuevo Hôtel de Ville. A partir de aquel momento comenzó su acenso como artista. 

La nueva etapa fue de una línea más transgresora y es considerada como su obra pura. Fue en esta etapa que realizó sus obras más importantes: Los burgueses de Calais (1884), Monumento a Balzac (1887) y Las Puertas del Infierno (1880 - 1917). 

Conoció a Edmund Turquet, Subsecretario Instrucción Pública y Bellas Artes, quien le encargó un portal monumental para el Museo de Arte Decorativo. El encargo (convertido en un campo de experimentación para el artista) debía estar terminado en tres años, pero se conviron en muchos más, ya que nunca vería terminada su Puerta del Infierno. 

Entre las esculturas que consideró adecuadas para sus Puertas del Infierno, se encuentran Adán, La sombra y Eva, que había comenzado tiempo atrás. La más célebre de sus esculturas, El Pensador nació para formar parte de esta obra como una representación de Dante, y terminó teniendo entidad propia, su título está lleno de valores universales, símbolo del pensamiento como acción creadora siempre activa. 


El Beso

Sus obras más destacadas son: 

  • El hombre de la nariz rota: forma parte de sus primeras figuras y fue recibida con desprecio por parte del público
  • La Catedral: Reciben este nombre un par de manos, figura de la creación, la herramienta de creación del hombre
  • Monumento a Balzac: Fue un encargo, aunque fue rechazada inicialmente
  • El hombre que camina: Considerada una obra inacabada, ya que no posee ni cabeza ni brazos, a pesar de ello, el movimiento de la obra es admirable
  • Torso: Otra de las obras del artista consideradas inacabadas. 
  • Las Puertas del Infierno: Esta puerta Símbolo está compuesta por la grandiosa cifra de 180 figuras, cuayas dimensiones varían entre los quince centímetros y más de un metro. El original se encuentra en el Museo Rodin de París. 
  • El Pensador: Símbolo de la escultura de Rodin. La escultura traspasó su sentido literario (se utilizó en las Puertas como símbolo del propio Dante Alighieri), adquieriendo como escultura propia, otro significado totalmente diferente, tratando de expresar una idea más universal ligada al destino del hombre. 
  • El Beso: También representado en Las Puertas del Infierno, está inspirada en el apasionado amor de Francesca da Rímini y Paolo Malatesta
  • Los Burgueses de Calais:  Representa una hazaña heroica de un conjunto de personas de la ciudad de Calais que se oponen a su ocupación. 
  • Amor secreto: Se trata de un pequeño ángel quitándose un velo del rostro
La contemporaneidad de Rodin no solo radica en el gran cuestionamiento acerca de la validez de la formación académica en las bellas artes, sinto también en aspectos puramente plásticos, como ser el uso de la serie (utiliza varias veces la misma imagen en diferentes contextos, formatos y tamaños), el collage, la importancia del soporte y el uso de la anatomía como una herramienta para la manifestación de la espiritualidad humana. Entre las influencias más importantes de Rodin se encuentran Miguel Ángel y la obra escultórica de Edgar Degas. 
 
  • Varias de sus esculturas han salido de Francia en exposiciones itinerantes.
  • Siete de sus esculturas se expusieron al aire libre en una de las calles más emblemáticas de la ciudad capitalina de Las Palmas de Gran Canaria, la Calle Mayor de Triana, desde el 2 de diciembre del 2010 hasta el 16 de enero del 2011. Entre las obras expuestas se encontraba El Pensador y Los burgueses de Calais. 
  • Existen unas veinte vaciadas salidas del taller de Rodin de El Pensador, uno de ellos se encuentra ubicado en la Plaza del Congreso de Buenos Aires.
  • En el Museo Soumaya Plaza Carsa de la ciudad de México se encuentra el más importante grupo escultórico del artista fuera de Francia. 
  • También se pueden apreciar obras de Rodin en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, Museo Rodin de Filadelfia, Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, Museo de Arte de San Paulo, Brazil y Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, entre otros.
 
Las Puertas del Infiero (detalle)
 












viernes, 27 de julio de 2012

Escultura del Renacimiento


La escultura del Renacimiento se entiende como un proceso de la escultura de la Antigüedad Clásica. Los escultores encontraron en los restos artísticos y en los descubrimientos de yacimientos de aquella época pasada la inspiración perfecta para sus obras. También se inspiraron en la Naturaleza.

La escultura en el Renacimiento tomó como base y modelo las obras de la Antigüedad clásica y su mitología, con una nueva visión del pensamiento humanista y  de la función de la escultura en el Arte. Como en la escultura griega se buscó la representación naturalista del cuerpo humano desnudo con una técnica muy perfeccionada, gracias al estudio meticuloso de la anatomía del cuerpo humano. 

El cuerpo humano representó la belleza absoluta, cuya correspondencia matemática entre las partes se encontraba bien definida y el contrapposto (oposición armónica de las distintas partes del cuerpo de la figura humana) fue utilizado desde Donatello hasta Miguel Ángel. Fue en el Renacimiento cuando la escultura quedó liberada del marco arquitectónico, los relieves se realizaron con la regla de la perspectiva y se mostraban a los personajes con expresiones de dramatismo, como se puede observar, por ejemplo, en el David de Miguel Ángel.


La escultura del Renacimiento se sirvió de toda clase de materiales, principalmente del mármol, bronce y madera. El bronce compitió con el mármol en monumentos funerarios, fuentes y pequeñas esculturas para decoración de interiores, así como en estatuas ecuestres. Las reproducciones de estatuillas de bronce tuvieron gran difusión en el Renacimiento, debido al gran número de coleccionistas. En Florencia fueron Antonio Pollaiolo y Andrea del Verocchio los iniciadores por encargo de los Medici y del taller de Leonardo da VInci se conservan pequeños bronces con el caballo encabritado.








La madera fue utilizada tanto en Alemania como en España, donde la riqueza forestal y el trabajo tradicional de la madera policromada estaba muy arraigado, utilizándolo en la realización de retablos y altares.


La terracota fue empleada como material más pobre, y por lo tanto más económico, se utilizó terracota de color natural y policromada. El artista italiano Pietro Torrigiano realizó en España varias esculturas de barro policromadas, algunas de ellas se conservan en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. A Lucca della Robbia se le atribuye la invención del barro esmaltado que empleó en el tabernáculo de Santa María Novella en Florencia en combinación con el mármol para darle coloridoa la obra. Su taller, continuado por su sobrino, realizó gran cantidad de obras de terracota esmaltada que se difundieron por toda Europa. 


Mientras en el resto de Europa imperaba aun el arte gótico, en Italia comienza en el siglo XV el Quattrocento o Renacimiento temprano. Sus antecedentes tuvieron lugar en el sur de Italia, en la corte de Federico II, bajo cuya protección nació una escuela artística que se anticipaba al Renacimiento del siglo XV. Fue la región de Toscana, durante el anterior período la que heredó esta manera de hacer escultura en la figura de Nicolás Pisano, su hijo Juan Pisano, Andrea Pisano (realizó las primeras puertas del Baptisterio de Florencia) y Nino Pisano.


Nicolás Pisano llegó desde Apulia a establecerse en Pisa (Toscana). Allí se mantenía todavía el arte románico y se empezaba a emplear el gótico. Nicolás Pisano recibió el encargo de labrar el púlpito de la catedral de Pisa, considerada como precursora del Renacimiento italiano.


Los escultores más importantes de este período fueron, sin lugar a dudas, Ghiberti, Donatello y Jacopo della Quercia, seguidos de cerca por Verocchio, ANtonio Pollaiuolo y Agostino di Duccio.









Esta etapa del Quattrocento comenzó con la realización de los relieves de las Puertas del Baptisterio de Florencia realizados por Lorenzo Ghiberti, un joven escultor de veinte años. El Baptisterio ya tenía dos puertas labradas por Andrea Pisano en 1330 y en 1401 se convocó a un concurso para las obras restantes. El concurso fue ganado por Ghiberti, terminando la primera de las dos puertas en 1424, su trabajo fue admirado por lo que la ciudad le encomendó la realización de la segunda puerta (Puertas del Paraíso, como se la conoce), considerada como uno de los grandes hitos del Quattrocento.


El segundo gran escultor de este período fue Donatello. Fue mucho más polifacético en su obra, concentrándose sobre todo en la figura humana. Donatello es considerado como el precursor de Miguel Ángel. Su mayor interés fue la figura humana en las distintas edades, abarcando toda clase de tipos, gestos variados, y expresando en su obra los estados espirituales más heterogéneos. En la escultura de bulto redondo Donatello difundió el retrato renacentista del busto cortado horizontalmente. Esta manera de presentar los bustos retrato fue adoptada por los escultores del Renacimiento y llegó casi hasta la época barroca.


Jacopo della Quercia es el único de este primer grupo de escultores que no es nativo de Florencia, sino de Siena. Su estilo es grandilocuente y masivo, en contraste con el estilo detallado de Ghiberti. Su obra maestra fue la portada central de San Petronio en Bolonia, que comenzó en 1425. En sus relieves domina la monumentalidad y el tratamiento de hercúleos desnudos, anticipándose al estilo de Miguel Ángel. Jacopo della Quercia es el autor de la Fuente Gaia de Siena, de las tumbas de llaria del Caretto en Luca y de Galeazzo Bentivoglio en Bolonia.


El grupo de la familia dela Robbia está encabezado por Luca della Robbia, que se dedicó casi por completo al tratamiento de la infancia y juventud de la figura femenina. Creó una escuela en la que introdujo la técnica del barro vidriado, que fue apareciendo en los más diversos temas, desde el pequeño relieve hasta el retablo con copiosas figuras. También trabajó en mármol y en bronce. Por su parte, Andrea della Robbia, sobrino de Luca fue el mejor dotado de sus seguidores. Es el autor de los tondos de niños labrados en el Spedali degli Innocenti (Hospital de los Inocentes) de Florencia.










Andrea del Veroccio (pintor, escultor y orfebre) estuvo muy influenciado por las obras de Donatello. Incluso llegó a repetir algunas de sus obras, como el David, entre otros. Trabajó en la corte de Lorenzo de Mecici en Florencia. Entre sus alumnos cabe mencionar a Leonardo da Vinci, Perugino, Sandro Botticelli y Ghirlandaio. Su influencia llega hasta el mismísimo Miguel Ángel. 


El Cinquecento o pleno Renacimiento se desarrolló a lo largo del siglo XVI con características diferenciadas en cada una de las dos mitades del siglo, dominando el clasicismo en la primera y el manierismo en la segunda. Supuso el triunfo de las experiencias del Quattrocento. Una de sus características principales es el gusto por la grandiosidad monumental. Mientras los artistas del Quattrocento crearon escuela en Florencia, los artistas del Cinquecento crearon sus obras y desarrollaron su arte principalmente en la ciudad de Roma, centro artístico del nuevo siglo. El artista representativo de este período es Miguel Ángel, personaje de gran fuerza y personalidad.


Miguel Ángel Buonarotti resume  en su persona casi todo el arte escultórico de su época en Italia. En los primeros treinta años de su vida conservó algunas tradiciones del siglo XV produciendo obras moderadas y bellas. De esta época son esculturas de la Madonna de Brujas y la Piedad con algunos Bacos y Cupidos y el David de Florencia, aunque, desde que recibiera los encargos de construir grandes monumentos, comenzó a desarrollar un estilo gigantesco, vigorosísimo, lleno de pasión, único y muy personal, como por ejemplo las estatuas de los sepulcros de los Médici, en Florencia, y la estatua de Moisés.


Sansovino fue un artista educado entre los artistas florentinos que se manifiesta en sus esculturas. Amante de la anatomía y del clasicismo, sobre todo en las estatuas que decoran los mausoleos del cardenal Sforza en la Iglesia Santa María del Popolo. Su discípulo Jacobo Sansovino trabajó en Venecia, siendo el gran difusor de la obra de Miguel Ángel. Una de sus mejores obras escultóricas es el Baco.


Finalmente nos encontramos con Benvenuto Cellini, quien fue escultor y orfebre de profesión. Su obra monumental de bronce de Perseo con la cabeza de Medusa fue un símbolo del triunfo de la familia de los Médici sobre la República florentina. Es también el autor del Cristo de mármol del Monasterio de El Escorial. 




























lunes, 23 de julio de 2012

Lorenzo Ghiberti y las Puertas del Baptisterio de Florencia

Mientras en el resto de Europa imperaba todavía el Arte gótico, en Italia comenzaba, en el siglo XV el Quattrocento o Renacimiento temprano. Es el momento en que triunfa el hombre y la naturaleza. La escultura va por delante de la arquitectura y de la pintura, desarrollándose vertiginosamente. Sus antecedentes tuvieron lugar en el sur de Italia, en la corte de Federico II, bajo cuya protección nació una escuela artística que ya se anticipaba del Renacimiento en el siglo XV. 


Será la ciudad de Florencia, ciudad próspera en estos momentos, con la poderosa familia de los Medici, mecenas y promotores del Arte, la que tome el protagonismo en la figura de su mejor representante: Lorenzo Ghiberti. A partir de ese momento ya no se detectará ningún lastre medieval. La escultura florentina será, durante siglo y medio, la dominadora del retrato de busto, del ecuestre, del relieve y del bulto redondo. El material empleado por excelencia en este período fue el mármol. seguido del bronce.

Lorenzo Ghiberti (Florencia, 1378 - 1. de diciembre 1455). Escultor, orfebre, arquitecto y escritor de arte italiano del Quattrocento. Comenzó su actividad artística como orfebre. Sin embargo, no ganó fama hasta 1401, cuando participó del concurso para decorar las segundas puertas del baptisterio de la Catedral (Duomo) de Florencia, resultando ganador, al renunciar al premio con igual mérito, Brunelleschi, también finalista.

Su triunfo en dicho concurso resultó decisivo en su vida, puesto que la magnitud de aquella tarea requirió la creación de un taller de gran tamaño, que se convertiría en el principal de la ciudad durante medio siglo. En él se formaron figuras destacadas del Renacimiento, como Donatello, Michelozzo, Uccello, Masolino y Filarete. 


El trabajo en las denominadas Puertas del Paraíso duró más de veinte años. Se incluyen en ellas veinte episodios de la vida de Cristo y ocho tallas de santos, de un estilo minucioso, cercano al gótico.

Su obra tuvo tanto éxito que el gremio de comerciantes de Florencia le encomendó el encargo de ejecutar para el mismo baptisterio una tercera doble puerta, que acabó en 1452. Está decorada con diez bajorrelieves en bronce dorado que representan escenas del Antiguo Testamento, en un estilo totalmente diferente al anterior, en el que se aplican las reglas de la perspectiva renacentista. Miguel Ángelbautizó esta puerta como Puerta del Paraíso, nombre con la que se la sigue conociendo en la actualidad.

También esculpió algunas estatuas de bronce para la iglesia florentina de Orsamicele. En los últimos años escribió tres tomos de Los Comentarios, en los que se incluían, con valiosas referencias a pintores y escultores italianos, así como una autobiografía que es la primera que se conserva de un artista. 

El Baptisterio de San Juan en Florencia tiene una gran importancia en la historia del Arte Occidental. Su planta octogonal simboliza los ocho días de la Resurrección de Cristo, así como la vida eterna dada a través del bautismo. Sus tres puertas están compuestas por relieves narrativos que se fueron llevando a cabo a lo largo del tiempo y cuya historia vale la pena conocer.

Comencemos en 1330 con el escultor y arquitecto Andrea Pisano quien se encargó de la puerta sur del baptisterio. Es su única obra autógrafa y también su realización más madura. Se destacó en el reto que suponía distribuir el conjunto de escenas a lo largo de las puertas, para lo cual la dividió en rectángulos, separados por marcos de tachones y cabezas de leones en relieve de carácter decorativo. 



La ciudad de Florencia fue la cuna del Renacimiento. El apoyo y promoción que recibían los artistas para impulsar el nuevo movimiento artístico y filosófico fue su esplendor cultural. Con el nuevo espíritu de modernidad, en Florencia se realizaban concursos para que sus monumentos públicos fueran diseñados por los mejores artistas del momento. 

En 1401 se inició el concurso para la realización de la segunda puerta del Baptisterio de San Juan, la puerta norte. Siete escultores competieron en él, incluyendo a Lorenzo Ghibert, Filippo Brunelleschi, Donatello y Jacobo della Quercia. El desafío consistía en realizar un relieve en bronce y oro que representase el Sacrificio de Isaac, lo cual encerraba tres problemas: el primero era un problema expresivo, pues obligaba a realizar dos figuras en contraste, la víctima inconsciente y el renuente verugo, el segundo era narrativo, porque la aparición del ángel debía mostrarse en el momento en que este muestra el carnero y detiene la mano de Abraham, y el último problema era espacial, ya que a cierta distancia de la escena debían aparecer dos figuras humanas con un asno. Además el relieve debía enmarcarse en medallones cuatrifoliares, como los utilizados en la puerta anterior por Andrea Pisano.

El ganador del concurso resultó ser Ghiberti, y hasta se comenta que Brunelleschi estaba tan desilusionado por ese resultado que partió a Roma para estudiar arquitectura y nunca más volvió a esculpir. Ghiberti utilizó el espacio tetralobulado como base para su diseño, situando al ángel y al carnero en las dos secciones salientes de la parte superior y a los pies de los dos jóvenes en el saliente izquierdo del inferior. Las figuras muestran los suaves ritmos del gótico tardío , salvo en Isaac, que muestra un torso helenístico, retomando la forma clásica del arte de la Antigüedad Grecolatina.

La puerta norte del Baptisterio contiene altos relieves con escenas de la vida de Cristo, cuatro evangelistas y cuatro doctores. Estos conservan la composición en cuadrícula que había utilizado Andrea Pisano, con un punto de vista centralizado y una cuasi-simetría espectacular. Pero lo que hizo vencedor a Ghiberti es el hecho de que sus relieves se ajustan aun al arte gótico de Andrea Pisano, con peculiaridades cortesanas de elegancia y delicadeza, a la vez que retoma formalidades clásicas y sobrias, pero sobre todo un arte cargado de espiritualidad y simbolismo.



El Baptisterio de San Juan de Florencia obtuvo su tercera y última puerta en 1452, elaborada también por Ghiberti, quien ya había trabajado en la segunda puerta al ganar el concurso. Esto le concedió la admiración de sus contemporáneos, y por ello, en 1425, los administradores del Baptisterio le adjudicaron directamente la tarea de la realización de la última puerta.

Desde esa fecha hasta 1452 elaboró la puerta actualmente ubicada en el lado este. El resultado final fue tan espléndido que justamente se decidió colocarla en la sección oriental por ser la más jerarquizada de todas. Se dice que fue Miguel Ángel quien las bautizó como las Puertas del Paraíso, porque su belleza y perfección merecía estar en la entrada del Paraíso.

Ghiberti reemplazó los veintiocho paneles cuadrilobulares de las puertas anteriores por diez paneles rectangulares que encierran historias del Antiguo Testamento, comenzando con la creación de Adán y Eva. Elaboradas con una nueva concepción del espacio y de la composición, las escenas ahora poseen un fuerte carácter pictórico. Ghiberti agregó paisajes, arquitecturas, y numerosos personajes en estos relieves trabajados en una multiplicidad de planos sumamente reducidos, que provienen de la técnica de relieve schiacciato (aplastado), inventada por Donatello.

Gracias a las cualidades pictóricas de los distintos planos, la sensación de profundidad espacial aumenta considerablemente. Las complejas composiciones son coherentes y unitarias y la perspectiva central contribuye a generar un orden lógico dentro del cual las multitudinarias figuras se modelan con mayor o menor relieve de acuerdo a su ubicación espacial. Casi parece una pintura en bronce, refinada y elegante.

La Puerta del Paraíso ha sido siempre admirada como su obra maestra. En 1966 fue muy dañada por una inundación, y luego de su restauración se la trasladó al Museo dell' Opera del Duomo y se la sustituyó por una copia.




martes, 15 de mayo de 2012

Ai Weiwei

El artista con algunas de sus pipas de girasol, hechas en Porcelana


Ai Weiwei (18 de mayo de 1957) es un artista chino contemporáneo, diseñador, arquitecto, escultor, comentarista y activista social. Es conocido artísticamente como el trastocador de objetos. Últimamente es de los artistas más cotizados del mundo. Entre sus obras de arte cabe destacar su obra de 100millones de pipas de girasol de porcelana hechas y pintadas a mano una a una que ha causado una verdadera sensación alfombrando la Tate Modern londinense. 

Ai Weiwei es un artista chino cuyas  grandes obras cercanas al diseño arquitectónico, han desafiado tradicionalmente al poder de su país. Entre sus trabajos más reconocidos destaca la serie de tres fotos realizadas en 1995, en las que se ve como deja caer y rompe un jarrón de la Dinastía Han (202 antes de nuestra era - 220 después de nuestra era).

Sus proyectos han sido expuestos por todo el mundo, y ha participado de la Bienal de Venecia y la Documenta de Kassel. Para muchos, sin embargo, solo saltó a la fama cuando diseñó la intrincada estructura del estadio de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, conocido como Nido de Pájaros, del cual dijo más tarde que no era más que una sonrisa fingida, debido a la utilización propagandística que de él hizo el gobierno. Ai Weiwei ha desarrollado su faceta como arquitecto. Su fama en este campo lo llevó a colaborar como director artístico con el estudio suizo Herzog & De Meuron, encargado de construir el estadio nacional de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Diseñó una estructura intrincada que se convirtió en el llamado Nido de Pájaros.

Artista y disisente político, Ai Weiwei es el más conocido de los creadores plásticos que ha dado China durante los últimos 50 años. También el más cotizado en Occidente. Pocos combinan como él la disciplina artística y el compromiso social que nace de la certeza de que la habilidad técnica no es nada en el mundo del Arte si le falta una idea motriz.



Ai Weiwei Cube light (2008)


Hijo del famoso poeta Ai Quing empezó estudiando cinematografía, aunque pronto abandonó lo que parecía ser una prometedora carrera para integrarse en el colectivo de artistas Xingxing, que promovía la creación plástica desde el individualismo y la experimentación de vanguardia. Tales planteamientos parecían intolerables en un entorno académico férreamente controlado por el Partido Comunista, por lo que el grupo fue disuelto en 1981, dos años después de su creación.

Ai Weiwei decidió emigrar a Nueva York a los 22 años de edad, y allí conoció de primera mano los postulados del Arte Pop, el Minimalismo y el Arte conceptual. Mientras que trabajaba en cualquier cosa que pudiera reportarle algún dinero para subsistir, estudió de manera informal diversas disciplinas que le fueron muy útiles cuando regresó a China en 1990. Aun debieron transcurrir 13 años para que comenzara a construirse el estadio olímpico de Nido de Pájaro, un trabajo de los arquitectos Herzog y Meuron en el que Ai Weiwei colaboró desde el principio.

A partir de entonces, sus esculturas, fotografías, esculturas y performances comenzaron  a hacerse famosas en todo el mundo, y las principales galerías y museos se disputaban sus obras. Participó en la Bienal de Venecia y en la Documenta de Kassel, obteniendo también un resonado éxito con la espectacular instalación de diseño para la Tate Modern. La Sala de Turbinas de la institución londinense se llenó durante siete meses con 100 millones de pipas de girasol modeladas en porcelana por un millar de artesanos de su país.

A medida que su fama crecía dentro y fuera de China, Ai Weiwei intentó utilizarla para promover la defensa de los derechos humanos en su país, lo que provocó un frontal enfrentamiento con el poder comunista. Su actitud refractaria al pensamiento único quedó perfectamente clara en uno de sus mensajes colgados en Twitter, donde tiene más de 100.000 seguidores: No hay deporte más elegante que tirar piedras contra la autocracia.


Círculo de Animales/Cabezas del Zodíaco

Ai Weiwei pudo seguir a través de la red social la destrucción de su nuevo estudio en Shanghai, que fue derribado por las autoridades locales a consecuencia de unos problemas burocráticos que no debían existir cuando esas mismas autoridades lo invitaron a establecerse allí para reactivar la deprimida economía de la zona. Entre una y otra decisión Ai Weiwei pidió abiertamente desde Londres una mayor apertura del régimen. 


Meses después, el Centro Ullens de Pekín canceló la primera exposición que se iba a celebrar en China, con fotografías, esculturas e instalaciones del artista, aunque las autoridades comunistas no tuvieron que dar instrucciones a la galería para que censurara la muestra. El centro gestionado por los coleccionistas belgas Guy y Myriam Ullens decidió aplazar la convocatoria porque el momento actual no es el adecuado, según explicó una portavoz de la institución, inmersa por entonces en un cambio de estructura que precisaba el apoyo del gobierno chino. 


La política de hostigamiento a tan influyente creador no paró ahí, y el 3 de abril del 2011 varios policías se lo llevaron detenido cuando se disponía a abordar un avión en el aeropuerto de Pekín, desde donde se disponía a viajar a Hong Kong. Desde entonces, su familia carece de datos sobre su paradero, y las autoridades chinas no han presentado cargos contra él como lo exige su propia legislación. Solo la prensa oficial ha aludido a supuestos delitos de carácter económico, de pornografía y de bigamiapara explicar una desaparición que ha generado una auténtica oleada de indignación en el mundo libre, donde las manifestaciones de solidaridad con el artista no dejan de crecer. 


Ai Weiwei ha criticado abiertamente la censura y los controles del Partido Comunista Chino. En 2010 creó en Internet un audio en el que varios voluntarios leían los nombres de 5000 niños muertos en el seísmo de la provincia de Sichuán en 2008, para protestar por las malas condiciones de construcción en el oriente del país. 


Para obtener su libertad el artista firmó una confesión en la que reconoce haber evadido impuestos a través de su negocio de arte y acordó pagar el dinero. Fuentes consultadas por Reuters aseguraron que el artista fue amenazado con pasar 10 años en la cárcel si continuaba incitando a la sublevación contra el poder estatal. Su libertad está condicionada a no tener contactos con periodistas extranjeros, abogados de derechos humanos o alguna figura de la política. A pesar de que también se le prohibió continuar con la publicación de mensajes en Twitter, el artista escribió varios en los que pedía la liberación de otros disidentes que también fueron detenidos. 




Ai Weiwei, Divina Proporción (2006)





martes, 8 de mayo de 2012

El Desnudo como género artístico


El desnudo es un género artístico que consiste en la representación de diversos medios artísticos (desde pintura hasta los medios audiovisuales) del cuerpo humano desnudo. Es considerado una de las clasificaciones académicas de las obras de arte. La desnudez en el arte ha reflejado por lo general los estándares sociales para la estética y la moralidad de la época en que se realizó la obra. Muchas culturas toleran la desnudez en el arte en mayor medida que la desnudez en la vida real, con diferentes parámetros sobre lo que es aceptable. Como género el desnudo resulta un tema complejo de abordar por sus múltiples variantes, tanto formales como estéticas.


Aunque se suele asociar al erotismo, el desnudo puede tener diversas interpretaciones y significados, desde la mitología hasta la religión pasando por el estudio anatómico, o bien como belleza, ideal estético de la perfección, como en la Antigua Grecia. El arte ha sido desde siempre una representación del mundo, y el ser humano un reflejo de la vida. El desnudo no ha dejado de estar presente en el arte, sobre todo en épocas anteriores a la invención de procedimientos técnicos para captar imágenes (fotografía, cine), cuando la pintura y la escultura eran los principales medios para representar la vida.


El desnudo ha tenido desde tiempos antiguos, especialmente desde las formulaciones clásicas de la Antigua Grecia, un marcado componente estético, por cuanto el cuerpo humano es objeto de atracción erótica, y constituye un ideal de belleza que va cambiando con el tiempo, según el gusto colectivo de cada époc ay de cada pueblo, o incluso de cada espectador. La sexualidad más o menos implícita de estas imágenes ha llevado al género del desnudo a ser objeto de admiración o bien de condena y rechazo, llegando a estar prohibido en épocas de moral puritana, si bien siempre ha gozado de un público que ha adquirido y coleccionado estas obras.


En la actualidad, el desnudo artístico es ampliamente aceptado por la sociedad y su presencia cada vez mayor en los medios de comunicación, cine, fotografía, publicidad y otros medios lo han convertido en un elemento icónico más del panorama cultural visual del hombre y de la mujer actual, aunque para algunas personaso algunos círculos sociales sigue siendo un tema tabú, debido a convencionalismos sociales y educacionales, generando un prejuicio hacia la desnudez.


El desnudo ha tenido desde la Antigua Grecia un marcado componente idealizador, por lo general se ha representado más desde el idealismo que desde la imitación naturista, procurando hallar en la forma humana un ideal de perfección que trascendiese la materia para evocar el alma, la pureza de unión entre cuerpo y espíritu. En el desnudo el espectador aprecia errores que, en realidad no existen, sino que son juicios de gustos, reflexiones estéticas que derivan de un concepto de belleza ideal inherente a cualquier persona.








El ideal de perfección del cuerpo humano proviene de la Grecia clásica y es constatable en todas las obras, si bien no existen referencias de como expresaban los escultores griegos las proporciones ideales del cuerpo humano. Una de las expresiones más famosas proviene de un arquitecto romano, Vitrubio, quien en el tercer libro de su Ad Architectura establece que las proporciones ideales en arquitectura se deben basar en las medidas del cuerpo humano, que es un modelo perfecto, porque con brazos y piernas extendidas encaja inmejorablemente en los dos principios formales geométricas (consideradas perfectas), el círculo y el cuadrado. Esbozó de tal manera el Hombre de Vitrubio, que tuvo gran relevancia en la teoría artística del Renacimiento.


Sin embargo, estos intentos de fundamentar el cuerpo humano en proporciones perfectas no tuvieron gran éxito, y sus resultados fueron, a menudo insatisfactorios, como la Némesis de Durero basada en las proporciones vitruvianas, y, sin embargo, carente de atractivo físico. En última instancia no hay fórmulas para plasmar de forma exacta la belleza del cuerpo, porque nuestra percepción siempre está tamizada por el pensamiento, por nuestros gustos, nuestros recuerdos, nuestras vivencias.


Las primeras reflexiones teóricas sobre el desnudo se efectuaron en el Renacimiento: en el tratao Della Pittura, León Battista Alberti opinaba que el estudio del desnudo era la base del procedimiento académico de la pintura, estableciendo que, para pintar el desnudo, empezado por los huesos, añadid luego los músculos, y cubrid después el cuerpo por carne, de forma que quede visible la forma de los músculos. El desnudo, junto a la perspectiva fueron los dos grandes factores estructurales de la composición pictórica renacentista, y en la segunda mitad del siglo XV se había convertido en un estudio común para el aprendizaje de cualquier aspirante de artista.


El desnudo renacentista fue la base del estudio del cuerpo humano para la enseñanza académica hasta prácticamente el siglo XX, con la premisa de estar fundamentado en la anatomía y de estar concebido bajo un criterio idealizador que excluyese cualquier connnotación puramente sensualista. Uno de los principales artistas que ha influido en el arte académico ha sido Rafael, uno de los primeros artistas que en sus obras incluía desnudos sin una justificación temática, como en su Matanza de los inocentes, donde pintó a los soldados de Herodes desnudos. 








La representación artística del desnudo ha oscilado en la historia del arte desde la permisividad y tolerancia de sociedades que lo veían como algo natural, e incluso lo alentaban como ideal de belleza, hasta el rechazo y la prohibición por sociedades de moral más puritanadonde, generalmente desde una premisas basadas en la religión, el desnudo ha sido objeto de censura e incluso de persecución y destrucción de sus obras. En especial el cristianismo ha sido una religión que no ha tolerado la representación del cuerpo humano desnudo, excepto en imágenes de contenido religioso, donde algunos temas aislados estaban justificados por las sagradas escrituras. 


Tras el Concilio de Trento (1563, que reservó un papel destacado al arte), el catolicismo contrarreformista censuró la desnudez. Un ejemplo claro es la orden de Paulo IV de cubrir con ropas las partes íntimas de las figuras del Juicio Final de la Capilla Sixtina, realizadas poco antes por Miguel Ángel, práctica que la iglesuia católica ha proseguido durante los siglos. Otro ejemplo del rechazo al desnudo fue el de la famosa estatua del David (Miguel Ángel), que al ser colocado en la Piazza della Signoria de Florencia, fue apedreada por el público que presenciaba la escena, aunque, con el tiempo, se acostumbraron a su presencia, e incluso se ganó el afecto de los florentinos.


Un caso que podría haber acabado en una pérdida irreparable de numerosas obras maestras de grandes artistas fue protagonizada por Carlos III, quien, en 1762 ordenó quemar, por consejo de su confesor, todos los cuadros de desnudos pertenecientes a la colección real. Entre las obras se encontraban, por ejemplo, Las Tres Gracias y El Juicio de Paris de Rubens, Adán y Eva de Durero, Venus recreándose en la música y Venus y Adonis de Tiziano. Estas obras fueron salvadas de la quema por el pintor de cámara del rey, Anton Mengs, quien lo convenció para que sirviesen de modelo de estudio para la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.







Los procesos inquisitoriales afectaron incluso a un artista de la talla de Francisco de Goya quien fue denunciado por el Santo Oficio por su obra La maja desnuda, la cual fue requisada por el tribunal en 1814, calificándola de obscena, iniciando un juicio contra el pintor quien fue, finalmente absuelto. Sin embargo, la obra quedó depositada fuera de la vista del público hasta comienzos del siglo XX.


Los ejemplos de censura y persecución son comunes en la historia reciente del arte occidental: En el siglo XVIII Luis I de Orleans destruyó a cuchilladas el cuadro Leda con el cisne de Correggio, por considerarlo lascivo, sin embargo los fragmentos fueron recogidos y ensamblados nuevamente, con excepción de la cabeza que se volvió a pintar. En el siglo XIX el artista estadounidense Thomas Eakins fue expulsado de la Pennsylvannia Academy of Arts de Filadelfia por haber introducido la práctica académica del estudio del desnudo tomado del natural. En Gran Bretaña, por petición de la reina Victoria I, se creó una enorme hoja de parra para cubrir una réplica del David de Miguel Ángel, que aun se conserva en el Victoria and Albert Museum. 


En el siglo XXI, aunque por lo general el desnudo es visto con naturalidad por la mayor parte de la población, aun se producen casos de censura artística: en 2001 el Secretario de Justicia de Estados Unidos, John Ancroft, ordenó ocultar la estatua Spirit of Justice, que preside la sala de conferencias del Departamento de Justicia de Washington, ya que mostraba los pechos desnudos. En 2008 se retiraron del Metro de Londres unos carteles publicitarios que representaban una Venus desnuda pintada por Lucas Cranach el Viejo, y que servía para anunciar una exposición dedicada al pintor renacentista alemán en la Royal Academy, ya que, según la compañía podría herir y ofender la sensibilidad de los usuarios del Metro.